El Castillo de Chapultepec, un recinto lleno de historia

El Castillo de Chapultepec está ubicado en la cima del cerro del Chapulín, lugar que fue habitado por los Mexicas, de conformidad con las piezas de cerámica que se encontraron durante las excavaciones en las laderas del cerro.

Se comenzó a construir en 1785 en la época del Virrey Matías de Gálvez.

Y adquirió su aspecto actual cuando Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota lo habitaron entre 1864 y 1867. El Palacio fue acondicionado por el arquitecto Mexicano Ramón Rodríguez y los jardines por el botánico austriaco Wilheim Knechel con mobiliario que trajeron de Europa.

PHOTO-2019-04-04-11-11-29En 1939 El Castillo abrió sus puertas oficialmente, como El Museo Nacional de Historia. Tiene nueve murales pintados por David Alfaro Siqueiros, Juan O´Gorman, José Clemente Orozco y el Dr. Atl.

 

19 salones están abiertos al público, con exhibiciones temporales y permanentes y un acervo de cien mil piezas. Los vitrales que decoran los salones superiores del Alcázar fueron fabricados en París por encargo de Don Porfirio Díaz y representan a las cinco Diosas Griegas Ceres, Diana, Flora, Hebe y Pomona.

The Castillo de Chapultepec is located at the top of Cerro del Chapulín, a place that was inhabited by the Mexicas, in accordance with the ceramic pieces found during the excavations on the slopes of the hill.

Construction began in 1785 at the time of Viceroy Matias de Galvez.

It acquired its current appearance when Maximilian of Habsburg and his wife Carlota inhabited it between 1864 and 1867. The Palace was made by the Mexican architect Ramón Rodriguez and the gardens by the Austrian botanist Wilheim Knechel with furniture brought from Europe.

In 1939 El Castillo officially opened, as The National Museum of History. It has nine murals painted by David Alfaro Siqueiros, Juan O’Gorman, José Clemente Orozco and Dr. Atl.

19 rooms are open to the public, with temporary and permanent exhibitions and a collection of one hundred thousand pieces. The stained glass windows that decorate the upper halls of the Alcázar were made in Paris by order of Don Porfirio Díaz and represent the five Greek Goddesses Ceres, Diana, Flora, Hebe and Pomona.